Laos | Marc Coderch

“Del 18 de agosto al 15 de septiembre estuve en Laos y Vietnam con cinco de mis mejores amigos. No sé del todo como escogimos estos dos países pero una vez compramos el billete Barcelona – Bangkok (632eu) no había marcha atrás.

2 días antes hice la maleta; 6 kilos donde casi pesaban más la cámara y los antimosquitos que las 4 camisetas que nos llevamos. Durante el mes anterior nos vacunamos (50eu) y pedimos los visados (185eu).

Empezamos por Laos. Un país precioso. Aún está abriéndose comercialmente al mundo y la cantidad de turistas es reducida. Teóricamente son comunistas pero a la práctica poco se observa. Visitamos la capital Vientiane, donde curiosamente no había ningún rascacielos ni edificio de más de cuatro plantas, Luang Prabang, teóricamente una de las ciudades más bonitas del mundo (no sé quien se ha inventado eso) y lo más divertido Vang-Vieng. En este pueblucho situado entre montañas pagábamos 3 dólares para dormir en una habitación con vistas espectaculares. Además, es el pueblo de las drogas. Los restaurantes anuncian orgullosamente en sus menús los complementos happy, que consistían en raciones extra de marihuana u opio. Súmale esto a su actividad más famosa, el tubbing, que consiste en tirarse durante todo un día por un río enorme en flotador y parar en los bares que han montado en las orillas a beber cerveza a 30 céntimos. Una combinación que resultó inolvidable. Abrir con nuestro paso esas impetuosas montañas que tapaban los últimos rayos de sol con dos cervezas de más, es algo que todo el mundo debe probar.” – Marc Coderch

1LLonely Planet, Vientiane.

2LLlevar casco sigue siendo opcional en Laos.

3LEl primer guesthouse del viaje, Vientiane.

4LLos primeros noodles with chicken, Vientiane.

5LTormenta de relámpagos cerca del That Luang en Vientiane.

6lRío cerca de las Cascadas de Tad Sae, Luang Prabang.

7LPaseo en elefante por Luang Prabang

8LEat as much as you can for 1 euro, Luang Prabang

9LAtardecer dorado viendo el Mekong en Luang Prabang.

10LÚltimo dia en Laos con Jonathan y Patricia, Luang Prabang.